n
Tras cuatro meses en Valencia, y superadas una gran cirugía de corazón y un postoperatorio muy delicado, nuestro pequeño y Valiente Franco vuelve a Bolivia, junto a su madre Joaquina, curado de su cardiopatía.
Un trabajo humanitario que se ha podido llevar a cabo gracias, como siempre, al trabajo en equipo de buenas personas que dedicamos nuestro tiempo y trabajo a ayudar a niños enfermos que necesitan una cirugía.
No hubiese sido posible sin:
– La autorización de la Consellería de Sanitat de la Generalitat Valenciana
– El maravilloso y humano trabajo de los profesionales del Hospital La Fe
– El alojamiento solidario en un lugar mágico Casa Ronald McDonald Valencia
– El apoyo incondicional y diario de nuestros amigos de @fundacionraminatrans
Es un privilegio ser un eslabón en la curación de los niños.
Buena, larga y sana vida, Franquito. Hasta siempre.

Post a comment